Los presos políticos de Rawson y los fusilamientos de 1972 en Trelew, provincia de Chubut

En marzo de 1971 el penal de máxima seguridad de Rawson, comenzó a recibir los primeros presos políticos, contando hacia abril de 1972 con cerca de 200.
El 28 de junio de 1966, tras derrocar al gobierno del presidente Illia, asumen el poder las Fuerzas Armadas con su “Revolución Argentina”, la cual gobernaría hasta 1973 a través de Juan Carlos Onganía (28 de junio de 1966-7 de junio de 1970), Roberto Marcelo Levinston (7 de junio de 1970 – 23 de marzo de 1971) y, Alejandro Agustín Lanusse (23 de marzo de 1971- 25 de mayo de 1973).

Por su parte, Onganía instaura la doctrina de la Seguridad Nacional, según la cual el enemigo se encuentra en el comunismo y habrá que buscarlo y combatirlo dentro del mismo país; dando lugar así a la generación de una serie de organizaciones de resistencia y lucha, que aunque presentaban importantes diferencias entre ellas, creían casi todas ellas en la necesidad de la violencia para alcanzar el poder.

En marzo de 1971 el penal de máxima seguridad de Rawson, comenzó a recibir los primeros presos políticos, contando hacia abril de 1972 con cerca de 200.

El 15 de agosto de 1972 miembros de las organizaciones guerrilleras FAR, ERP y Montoneros intentaron concretar una fuga masiva de la cárcel de Rawson. Durante la huida murió un guardiacárcel. Seis jefes guerrilleros –Mario Roberto Santucho, Enrique Gorriarán Merlo, Domingo Menna, Marcos Osatinsky, Roberto Quieto y Fernando Vaca Narvaja- lograron subirse a un avión de línea que había sido secuestrado y refugiarse en Chile, desde donde partirían más tarde hacia Cuba.

La fuga masiva, que alcanzaría a más de un centenar de personas, no logra alcanzarse. La fuga había sido organizada en distintos grupos, el primero de 6 personas, logra fugarse; el segundo de 19 personas llega hasta el aeropuerto; y el tercer grupo de 110 personas solo logra tomar la cárcel durante varias horas.

El segundo grupo de 19 personas llega al aeropuerto luego de que despegara el Boeing de Austral y decide ocupar el edificio, en el que había unos pocos pasajeros y personal de las aerolíneas. Poco después llega al lugar el capitán de corbeta Luis Sosa al mando de un batallón de infantes de marina, tendiendo un cerco alrededor del aeropuerto.

Los líderes de las tres organizaciones, FAR, ERP y Montoneros, reunieron entonces a los periodistas para comunicarles su intención de entregarse. Mariano Pujadas (Montoneros) negocia la rendición ante el capitán Sosa, con la presencia del juez de instrucción de Rawson, doctor Alejandro Godoy y un periodista. Pero en vez de reintegrarlos al penal, se los traslada a la base militar Almirante Zar.

Durante la semana que pasaron en la base, los guerrilleros fueron sometidos a un aislamiento extremo.

Mientras tanto, los abogados Eduardo Luis Duhalde, Ortega Peña, Carlos Gonzalez Garland, Rodolfo Matarollo, Miguel Radrizani Goñi y Pedro Galin, habían partido desde Buenos Aires hacia Trelew al enterarse de la fuga del penal para defender a los detenidos. Una vez en Trelew, se juntaron con los abogados locales Hipólito Solari Yrigoyen y Mario Abel Amaya, e intentaron sacar a los detenidos de la Base Almirante Zar, y restituirlos al presidio, pero fue imposible.

En la madrugada del 22 de agosto los detenidos fueron instados a salir de sus celdas formando dos hileras. En ese momento, los militares dispararon sus ametralladoras y luego repartieron los tiros de gracia entre los convalecientes. Comandaba la ejecución el Capitán Luis Emilio Sosa.

Más tarde llegan los enfermeros para retirar los cuerpos. Habían sobrevivido a los fusilamientos 7 personas: Haidar, Berger, Camps, Lohon, Bonet, Astudillo y Polti. Los llevaron a la enfermería de la Base y 7 horas después los trasladaron en avión al hospital naval de Bahía Blanca. A esa altura ya habían muerto Polti, Astudillo, Kohon y Bonet.

La versión oficial habló de un intento de fuga por parte de los detenidos. Sin embargo, resultaba poco creible que el mismo grupo que entregó sus armas y se rindió en el aeropuerto, intentase luego una fuga tan desesperada y condenada al fracaso. Además de que había 16 muertos de un lado y ninguno del otro. Incluso el diario Clarín, afin a la dictadura de Lanusse, afirmaba que “Los acontecimientos, por sus características, resultan increíbles”.

Un mes y medio después de la masacre, el 11 de octubre de 1972, tropas de la armada, el ejército, la policía y la gendarmería llevaron a cabo un centenar de allanamientos en Trelew, Rawson y Puerto Madryn; deteniendo a más de 20 personas muchas de las cuales enviaron luego al penal de Villa Devoto, en Buenos Aires.

La población de Trelew se sublevó, congregándose en el Teatro Español para deliberar. El teatro estaba técnicamente tomado. La situación duró varios días hasta que finalmente fueron liberados los presos.

El 30 de abril de 1973, el general Lanusse firmó su último decreto, mediante el cual se becaba durante un año al capitán Luis Emilio Sosa en los Estados Unidos a fin de realizar el curso de Infantería para Infantería de Marina. Nada se supo después del paradero de Sosa, ni de los otros ejecutores de la masacre.


Fuente Utilizada

- Oscar Arias González. 1972: Los fusilamientos de Trelew. Revista Todo es Historia. Director Félix Luna. Nº 420 Julio 2002. Páginas 6 a 20.
- www.elhistoriador.com.ar/articulos/revolucion_argentina/masacre_de_trelew.php al 23 de marzo de 2011
- www.memoriaabierta.org.ar/redlatinoamericana/redlatinoamericana/miembros.php al 20 de marzo de 2011
 

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